‘Yo quiero sorprender a mi clientela todos los días’

Sergio García, joven empresario hostelero de Villaverde. Foto: R.B.T.
Sergio García, joven empresario hostelero de Villaverde. Foto: R.B.T.

Sergio García, joven empresario hostelero de Villaverde, ha recibido una felicitación municipal por demostrar que en estos tiempos de pandemia, trabajando duro, se puede iniciar un negocio y salir adelante

A Sergio García siempre le ha gustado el mundo de la hostelería, en el que ha desempeñado diferentes ocupaciones que le han permitido conocerlo a fondo. El pasado 18 de agosto abría las puertas de su actual negocio, El Mercado Gastrobar (C/ Calamina, 6), en las inmediaciones del mercado de Villaverde Alto, donde se le está dando todo bastante bien. Tanto que recientemente ha recibido una felicitación municipal por ello y por ser un excelente ejemplo de que en estos tiempos de pandemia, trabajando duro, se puede iniciar un negocio y salir adelante. Nos lo cuenta en la entrevista que sigue.

Sergio, acaban de reconocer tu trabajo desde el Ayuntamiento… Buen comienzo, ¿eh?

Sí, la verdad es que me sorprendió… A ver, yo no entiendo mucho de política, y dedicándote a la hostelería menos todavía te puedes meter en ella porque tienes que ser neutral, por decirlo así. Claro, cuando me enteré de que venía gente del Ayuntamiento, como no entiendo, pues tampoco sabía quiénes eran [risas]. Me dieron la enhorabuena por haber montado un negocio en agosto, además en medio de una pandemia, y también por ser un empresario joven y por dar alegría, movimiento y empleo al barrio.

¿Qué supone para ti este reconocimiento?

Impulso para seguir adelante, porque efectivamente hay momentos en los que tenemos también nuestros bajones… Y es que son muchas cosas las que afrontamos, cada día te levantas y ves algo nuevo: el miedo a que nos cierren, el horario… Nosotros somos un bar de todo el día, y por lo tanto cada hora que podemos estar abiertos nos viene bien; y claro, las noches las tenemos ahora mismo un poco limitadas…

¿Cómo empezaste? ¿Qué te atrajo del mundo de la hostelería?

La llevo en la sangre. Siempre he dicho que cada uno tiene su trabajo, y la hostelería es lo mío. Yo trabajaba en una empresa de seguros, pero decidí dejarlo porque llegó mi momento… Y ya te digo, ha sido desde siempre: he trabajado de camarero, en cocina, he tenido ya tres negocios anteriormente parecidos a éste, y siempre ha sido mi mundo. Ya sé que son muchísimas más horas, antes hacía seis y aquí hago 24, pero es mío y me gusta.

Preséntanos tu negocio, El Mercado Gastrobar.

Es eso, un gastrobar: no es un bar, no es un restaurante, es un poco un concepto de todo. Puedes tomarte un café, una copa por la tarde o una tarta, tenemos muy buenos aperitivos… Es como el salón de tu casa, con un toque minimalista, moderno, industrial y completamente diferente a lo que hay en el barrio… Eso es lo que buscábamos: dar un toque diferente a lo que hay en el barrio. Queremos desde detrás de la barra crear la alegría y que todo el mundo pueda estar a gusto y tranquilo.

¿Cómo estáis viviendo estos momentos desde la hostelería?

Son duros… Pero también se le puede dar la vuelta: así la cabeza no para y buscas soluciones alternativas. Por ejemplo, si no puedo aprovechar la noche, voy a reforzar la mañana… Lo importante es no estar quieto. No se trata de abrir un cierre y que automáticamente entre la gente… Un bar, o cualquier otro negocio, no funciona así: tienes que dedicarle las 24 horas, e intentar innovar siempre. A la gente le gusta que la sorprendan.

Y claro, como te podrás imaginar, yo no paro… Seguramente hoy veas así el local y dentro de dos meses me preguntes: “Sergio, ¿qué has hecho?” [risas]. No me puedo estar quieto, porque creo que es lo que le gusta a la gente: “Vamos a El Mercado Gastrobar, que creo que Sergio ha metido unos batidos diferentes”,  “He oído que ha metido otro tipo de carta, vamos a ver qué hay de nuevo”… Así es el negocio.

¿Ha habido apoyo de las instituciones?

No, realmente no me he apoyado en las instituciones porque no ha habido nada… La única suerte que hemos tenido ha sido por parte de la Comunidad, que nos ha dejado tener algo más de tiempo de apertura que en otras regiones. Y menos mal, porque si no, no estaríamos aquí… Ese aspecto sí lo agradezco, que nos hayan dejado más horario, pero ayudas no ha habido ninguna. También el ser nuevo ha sido una dificultad añadida, pues tenía que hacer un montón de trámites, presentar un montón de papeles, y me lo he tenido que buscar yo todo… Así que, tras superar todas esas dificultades, que haya venido gente del Ayuntamiento a darme la enhorabuena me ha animado un montón, ha hecho que “me venga arriba”.

Sí es verdad que ahora, que estoy intentando solicitar una terraza, hay una persona que me está ayudando bastante y me está explicando cómo funciona todo, lo que agradezco de veras. Y es que muchas veces en el Ayuntamiento dan por hecho que lo sabemos todo, y yo sé de mi bar, pero yo no sé de trámites municipales. Haría falta más orientación en ese sentido.

¿Y qué tal te ha acogido el barrio?

El barrio me ha acogido muy bien, tanto la gente mayor como la joven, y me he ido guiando por ellos, por lo que me iban pidiendo. Teniendo claro siempre que mi punto fuerte es tener un producto bueno, porque yo no soy un bar: soy un gastrobar.

Eso te iba a preguntar: en un bar que lleva delante “gastro”, entiendo que la cocina es clave… ¿cómo definirías la tuya?

Es diferente: no es el típico sándwich, no es la típica ración… A ver, raciones normales tenemos, porque el barrio me las demandaba, y hay un tipo de raciones que aquí tienes que tener… Pero siguiendo con el ejemplo del sándwich, no quería el típico de siempre, sino evolucionar un poquito y poner un sándwich mucho mejor, con una buena presentación y un buen producto, porque yo prefiero gastarme diez y que esté excelente que gastarme cinco.

Apuestas entonces por la calidad…

Efectivamente… Otro ejemplo: los aperitivos. Yo no quiero el típico aperitivo de un trozo de pan y un trozo de jamón york, no me vale eso… Yo quiero el típico pincho bueno que lo estás viendo y dices “quiero ése, ése y ése”. Es lo que busco, y creo que es lo que le gusta a la gente también. Yo quiero sorprender a mi clientela todos los días, tanto en comida como en bebida. Y en todo.

¿Quieres mandar algún mensaje a los vecinos?

Tanto a los vecinos como a los compañeros quiero decirles que yo estoy aquí, que estoy para ayudar… He conocido a todos, les he puesto mi mano, y lo que necesiten. Yo no voy de aquí a casa y vuelta: me muevo mucho por mi barrio y quiero estar en él, porque tengo muy claro que es mi barrio el que me da de comer.

Claro, porque la gente viene a zonas en las que hay una oferta amplia para elegir…

Exacto. Por eso lo que yo quiero es que nos unamos todos y seamos uno… Ahora mismo no estamos en el mejor momento, y menos para pisarnos: vamos a jugar, que jugando ganamos todos. Y éste además es un barrio que lo que hagas te lo va a agradecer, y eso pocos sitios lo hacen.

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