Visitamos la tumba de Goya en San Antonio de la Florida

Tumba de Goya
Goya es uno de los pintores españoles más populares. Su estilo evolucionó desde el rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta el prerromanticismo. Nació en Fuendetodos (Zaragoza) en 1746, y murió el 16 de abril de 1828 en Burdeos. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de La Grande Chartreuse en la misma sepultura propiedad de la familia Muguiro donde también había sido inhumado su amigo y consuegro Martín de Goicoechea.

Estaba en 1880 el cónsul español en Burdeos, Joaquín Pereyra, visitando la tumba de su mujer en el cementerio, cuando descubrió la tumba del ilustre artista. La encontró muy descuidada, y decidió que había que exhumar el cuerpo de Goya y traerlo de regreso a España. Al hacer la exhumación se descubrió que estaban sus restos, pero… sin cabeza.

Hay varias hipótesis: la primera dice que, aún en vida, Goya le dio permiso a su amigo el doctor Laffargue para que, una vez muerto, su cabeza estuviera para estudio frenológico. Otra teoría fue el artista quien pidió que su cabeza fuese llevaba a Madrid para ser enterrada junto a la duquesa de Alba. También, que un anticuario zaragozano había adquirido un cuadro con una calavera pintada, firmado por Dionisio Fierros y fechado en 1849. La obra había pertenecido al marqués de San Adrián, según la etiqueta con su firma pegada en el bastidor. Alguien había escrito: “Cráneo de Goya pintado por Fierros”. Han dicho que si un hijo del pintor asturiano se la llevó a Salamanca para hacer unas prácticas de la carrera de medicina. Además, el nieto de Fierros aseguraba haber visto el cráneo en el estudio de su abuelo, y que un hermano suyo se lo tiró a un perro que lo perseguía por la calle.

A la Sacramental de San Isidro de Madrid llegó el pintor procedente de Burdeos, y aquí siguió acompañado de su inseparable consuegro Goicoechea. En 1929 se instalan los restos en su emplazamiento definitivo de la ermita de San Antonio de la Florida, donde está rodeado de las pinturas que el mismo Goya había realizado en 1798 por encargo del rey Carlos IV. Se encuentra en la glorieta de San Antonio de la Florida, a varios minutos de la estación de Príncipe Pío. Está cerrado los lunes, la entrada es gratuita. En el interior, la tumba de Goya está con una lápida muy austera: una cruz, la palabra “Goya”, con una inscripción: “Aquí descansa  Francisco de Goya y Lucientes, expertísimo pintor español y conocido por la gran celebridad de su nombre. Se han colocado en la ermita unos espejos para  la observación de las pinturas, y así evitar malestar en el cuello. La ermita fue declarada monumento nacional en 1905.

El 13 de junio de cada año, festividad de San Antonio, hay una tradición: las solteras y solteros, para encontrar el amor, introducen al interior de la pila del agua bendita 13 alfileres, y deben posar la mano sobre ellos. Al retirarla, el número de alfileres que se hubiesen quedado pegados sobre la palma significaba el número de pretendientes que tendrían durante el año.

NARCISO CASAS

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