Viaje al centro de la Tierra

Planeta Tierra
Muchas veces miramos al cielo y nos maravillamos ante lo que tenemos encima de nosotros, pero si fuéramos capaces de ver lo que hay debajo nos quedaríamos estupefactos. De forma directa, a través de telescopios de gran alcance, hemos sido capaces de ver estrellas que se encuentran a años luz de distancia, sin embargo en el interior de la Tierra no hemos podido profundizar más que una docena de kilómetros, ya que no existen materiales capaces de taladrar más allá, puesto que a esas profundidades se derriten como la mantequilla calentada al fuego. Por eso en este artículo os propongo un fascinante viaje hacia el centro de la Tierra.

Lo primero que encontraríamos bajo nuestros pies sería la corteza terrestre, que es la capa más superficial de la Tierra: constituye únicamente el 1% de la masa de la misma y un 3% de su volumen. Pese a su escasa importancia cuantitativa, sobre la corteza terrestre versan el 99% de los conocimientos directos existentes acerca de nuestro planeta. El límite inferior de la corteza terrestre lo constituye la discontinuidad de Mohorovičić. Su espesor no es uniforme, pues mientras en los continentes llega a los 35-40 kilómetros, debajo de los fondos oceánicos raramente supera los 10 kilómetros de espesor.

A continuación nos toparíamos con el manto, que es una capa intermedia dispuesta inmediatamente encima del núcleo y debajo de la corteza terrestre. Se extiende desde la discontinuidad de Mohorovičić hasta la discontinuidad de Gutenberg, a unos 3.000 kilómetros de profundidad. El manto representa el 83% del volumen del globo terrestre y el 65% de su masa. Esta capa, especialmente en sus zonas más superficiales, presenta desde el punto de vista geológico gran importancia, pues numerosos e importantes fenómenos geológicos que afectan a la corteza terrestre, como la orogénesis, el vulcanismo, los fenómenos sísmicos, etc., tienen su origen en el manto superior.

Por último, y como final de nuestro viaje, llegaríamos al núcleo, del cual sabemos menos que de muchos planetas del sistema solar debido a que todo se basa en estudios indirectos. Se extiende desde la discontinuidad de Gutenberg hasta el centro del globo terrestre, a unos 6.371 kilómetros de profundidad. El núcleo representa aproximadamente el 14% del volumen de la Tierra y el 34% de su masa. Se divide en núcleo externo y núcleo interno, ambos separados por la discontinuidad de Lehmann.

El núcleo externo se cree que es líquido y está compuesto de hierro mezclado con níquel. La convección del núcleo externo, combinada con la rotación de dicho núcleo causada por la rotación de la Tierra, crea el campo magnético terrestre, el cual nos protege junto a la atmósfera de las radiaciones nocivas del Sol y permite que la vida florezca.

Sobre las condiciones termodinámicas de los materiales del núcleo interno se tienen pocos datos, pero se admite que las presiones alcanzan valores de varios centenares de miles de atmósferas, o lo que es lo mismo, millones de veces superior a la presión de la superficie terrestre. Las temperaturas pueden llegar a los 6.700 °C, es decir, que está más caliente que la capa exterior visible del Sol.

DAVID MATEO CANO

Deja un comentario