Sociedades secretas: ‘La Logia del Buen Vivir’

Las sociedades secretas han existido desde tiempos inmemoriales, solo que el concepto “secreto” no siempre ha estado bien aplicado, puesto que en el momento en que se hacen públicas dejan de ser secretas.

La historia a lo largo de los años nos ha mostrado muchos ejemplos de sociedades calificadas como “secretas”, tales como los caballeros templarios, la masonería, la hermandad de los rosacruces o los davidianos, entre otras muchas.

Quien esté versado en el tema conocerá múltiples detalles de todas ellas, y quien las desconozca y tenga interés se podrá poner enseguida al día, ya que existe gran cantidad de información al respecto.

Sin embargo, sobre las sociedades verdaderamente secretas, no es que se desconozcan detalles, sino que apenas se puede siquiera conjeturar acerca de ellas, debido en muchos casos a que tan solo unos cuantos elegidos conocen las reglas por las que se rigen.

Un claro ejemplo son “El Gremio del Delito”, “Los Adiestradores”, “Los Vecinos del Olvido”, “Las Criaturas del Subterfugio”, “La Hermandad del Riesgo”, “Las Sirenas del Apocalipsis”, “El Colectivo de la Concordia”, “Los Trashumantes del Más Allá” o “La Comuna Bendita”.

De todas estas sociedades que acabo de mencionar no encontraremos ninguna información a través de medios convencionales tales como libros, Internet u otros canales análogos, por eso quiero compartir con vosotros la información que llegó a mis manos sobre “La Logia del Buen Vivir”.

Esta sociedad secreta a día de hoy la forman nueve personas, surgieron allá por el 1998 y la fundadora fue una mujer, quien, harta de la existencia rutinaria que llevaba, decidió sacarle un mayor partido a la vida, y para ello emprendió una loca aventura en la que se embarcaron en un principio otras cinco personas más.

Cuando se creó la logia, oficialmente eran tres mujeres y tres hombres. Se asociaron con la idea de disfrutar de la vida lo máximo posible, y para ello practican gran cantidad de actividades meramente lúdicas que les llenan interiormente, al tiempo que se han aislado de todo lo que ocurre en el mundo exterior.

Entre los miembros del grupo se han creado unos vínculos muy superiores a los de la amistad o a los de la consanguinidad, y confían ciegamente los unos en los otros porque no existe la maldad entre ellos. Las decisiones las adoptan siempre de forma conjunta: si alguien no está de acuerdo en algo, no se lleva a efecto.

Trascurridos diez años de su formación, tomaron una decisión vital, y fue que, habida cuenta de que no encontraban a nadie con su pureza de alma y dispuesto a entregarse a la logia incondicionalmente, decidieron crearlos ellos, y no se les ocurrió otra manera que montar una bacanal de la que nacieron tres miembros más, dos niños y una niña, los cuales han sido moldeados desde la cuna a su imagen y semejanza para que no estuvieran influenciados por el impuro entorno exterior.

No han sido escolarizados, y todos los conocimientos y enseñanzas les han sido impartidos por los miembros del grupo, quienes, huyendo de la palabra “padre” o “madre”, les hicieron llamarles desde que tuvieron uso de razón por sus nombres de pila, haciéndoles así miembros de pleno derecho de la logia.

DAVID MATEO CANO

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