Sobre bulos y estafas en Internet

Estafas en internet
“El sábado WhatsApp será facturado. Si tienes al menos 10 contactos envíales este mensaje. Así verán que eres un asiduo utilizador y tu logo se volverá azul y quedará gratuito…”. ¿Os suena este fragmento de un mensaje de WhatsApp, recibido, seguramente, de un buen amigo? Éste es uno de los muchos ejemplos de mensajes que recibimos en nuestras redes sociales y correos electrónicos, y que en el 99% de los casos son falsos.

Desde aquellas cartas nigerianas y loterías de los años 90, hasta el phishing (suplantación de identidad, especialmente de bancos y grandes empresas) y los “chantajes” por, supuestamente, haber visitado páginas porno, que hoy en día son noticia, somos con bastante frecuencia blanco habitual de dichos engaños.

Los motivos de esos bulos y estafas pueden ser de distinta índole, desde la simple información falsa por razones empresariales (hacerse con listas de correos electrónicos, publicidad, etc.), ideológicas, para provocar miedo e inseguridad, etc., en el primer caso, hasta la realización de actos delictivos con la apropiación de datos de forma ilícita como en la segunda opción.

En cualquier caso, deberíamos ser conscientes de lo que estamos haciendo. Para ello, lo primero sería identificar dichos engaños, para lo cual usaremos el sentido común, parándonos un momento a razonar, leyendo e interpretando bien lo que aparece en el mensaje, la forma en el que está escrito, el tema del que trata, o si es un correo ver el remitente (se pueden identificar cuentas falsas), etc. Lo siguiente que podemos hacer es buscar en Internet información al respecto, pues hay páginas fiables que nos pueden sacar de dudas (Policía, maldita.es, etc.). O también se puede consultar directamente con profesionales conocedores del tema.

En la vida real existen también ese tipo de engaños, por lo que no es una exclusividad de Internet, simplemente es otro medio, el cual por desgracia, no conocemos demasiado y por ello somos más vulnerables. Estar informados y formados es importante, además de, por ejemplo, responder a quien nos envía este tipo de mensajes, especialmente en el WhastApp, informándole de que son falsos y pidiéndole que no continúe con esa cadena.

¿Qué haces cuando te llega un mensaje de ese tipo?

Carlos Gómez Cacho. Tecnólogo.

 

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