QUE NO TE ENGAÑEN: FASCISMO ES TERROR

pintadas fascistas Villaverde
Foto: FRAVM

Este mes ha tenido bastante eco la noticia de las pintadas fascistas en la fachada del local que comparten la A.V. La Unidad de Villaverde Este y OMC Radio. No es algo nuevo, pues lamentablemente la asociación vecinal ya ha sufrido este tipo de ataques en otras ocasiones. Tampoco supone ningún caso especial, ya que los fascistas vienen sirviéndose de las pintadas como medio de difusión de sus rebuznos a la par que de intimidación desde los orígenes de su ideología, allá en la Italia de la primera posguerra mundial. Ni nuevo ni especial, pero lo que motiva estas líneas, aparte de la clásica consigna de “Ninguna agresión sin respuesta”, es que el contenido de una de las pintadas ha llamado mi atención: “Obrero, que no te engañen: fascismo no es terror, es unidad y amor”.

Tengo por costumbre no contestar a tonterías, pero como de un tiempo a esta parte se oyen cosas que dan la sensación de que se ha olvidado hasta lo más básico, aquí estoy dándole a la tecla. Me refiero, claro, a ese intento cada vez más extendido de “lavar la imagen del fascismo” presentándolo como una ideología más que supuestamente habría que respetar, al tiempo que se señala al antifascismo como algo radical y extremista. Así que me veo obligado a recordar que en realidad lo normal, lo propio de la “gente de bien”, al menos desde 1945, es ser antifascista. Y es que si antes no lo estaba, aquel año, acabada la II Guerra Mundial y vistas las consecuencias de los fascismos (entiéndase aquí el término en su sentido amplio, que incluye al nazismo y resto de ideologías de calaña similar), la catástrofe, devastación y millones de muertes que habían “aportado” al mundo, quedó inequívocamente claro que son ideologías enemigas de la humanidad.

Pero puede que quien haya hecho esa pintada crea lo que en ella pone, algo solo explicable, eso sí, si no ha leído o no ha sido capaz de descifrar al menos la bibliografía fascista más básica. Yo, que sí lo he hecho, puedo afirmar que en ninguno de los textos canónicos de las diversas ideologías comprendidas en lo que se entiende como “fascismo” que he leído (y han sido bastantes) he encontrado siquiera una palabra de amor. Que no te engañen: fascismo no es amor. Es tiranía, elitismo, arbitrariedad, nacionalismo excluyente, represión de la disidencia, militarismo, desprecio a las minorías, uso de la violencia, apelación al odio y a lo más primitivo de las personas, disciplina ciega, xenofobia, totalitarismo, opresión… Y su puesta en práctica implica el fin de las libertades y el reino del terror, en un camino que lleva al campo de concentración, a la cámara de gas, a la guerra y a la devastación y la ruina total. Por eso, la única actitud correcta ante el fascismo es oponerse a él, y por eso yo soy antifascista.

Roberto Blanco Tomás 

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