PROMOVIENDO UN OCIO SALUDABLE

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Laura, Álvaro y Verónica componen el equipo. Foto: R.B.T.
ROBERTO BLANCO TOMÁS

Conocemos al Servicio Comunitario de Prevención de Adicciones, recién llegado al Distrito. Proporcionar alternativas al juego y las drogas es su meta más importante

Un nuevo servicio acaba de llegar al Distrito, y en los últimos dos meses y medio se ha desarrollado su fase inicial, con un equipo reducido e intenso trabajo. Sus integrantes se muestran satisfechos de lo realizado, y han pasado por nuestra redacción para contárnoslo. Nos referimos al Servicio Comunitario de Prevención del Instituto de Adicciones en el Distrito Villaverde, gestionado por la Fundación Acción, Bienestar y Desarrollo y dependiente del Departamento de Prevención de la Subdirección General de Adicciones (Organismo Autónomo Madrid Salud. Ayto. de Madrid).

Empecemos por el principio: a qué se dedica este servicio. Ana Álvarez, trabajadora social y asesora técnica en el Departamento de Prevención de Adicciones, nos explica que “responde al objetivo recogido en el Plan de Adicciones 2017/21 de diseñar e implementar actuaciones y programas comunitarios adaptados a las necesidades específicas de cada distrito. Se ha trabajado de forma conjunta con la Junta Municipal de Villaverde, colectivos vecinales y entidades sociales del barrio. Previo a este servicio se realizó un estudio diagnóstico sobre el consumo de drogas y el juego en Villaverde, que puso de manifiesto la necesidad de alternativas de ocio saludable para la población joven. Entre las propuestas de mejora que recogía, se planteaba la creación de espacios socioculturales en los que los jóvenes participaran activamente en la generación de actividades, realizar actividades informativas y de difusión adaptadas a las características de la población adolescente y joven y también aumentar el número de educadores de calle”.

Así, continúa Ana, “El objetivo principal es dar cobertura a las necesidades detectadas en el estudio, y de forma más específica, colaborar con los activos de salud relacionados con la prevención y la atención a las conductas adictivas del Distrito, facilitar el desarrollo de iniciativas comunitarias dirigidas a la población de adolescentes y jóvenes en relación con la prevención de las adicciones, y estimular activamente la participación en un ocio saludable”. Va dirigido a la población joven y adolescente, y el equipo que ha desarrollado esta fase inicial está compuesto por dos profesionales de la educación social y una coordinadora.

Identidades y aislamiento

El equipo comenzó su actividad el 15 de octubre, y según nos cuenta Álvaro, uno de los dos educadores sociales, la primera semana se dedicaron a mapear el territorio. Lo primero que les llamó la atención “es que hay mucho sentimiento de identidad, pero ligado a los barrios, no al Distrito. Y como además algunos barrios están un poco aislados geográficamente, esto ha tenido como consecuencia que nos ha costado bastante, por ejemplo, que chavales de unos barrios acudan a otros”. La otra educadora social del equipo, Verónica, asiente: “sí, una mayor unión entre los jóvenes del Distrito es algo que se tiene que conseguir con el tiempo… Además hemos comprobado que también hay perfiles muy diferentes en los distintos barrios tanto a nivel económico como social. Y claro, ¿cómo movilizas a los chavales de un barrio hacia otro para hacer actividades cuando a algunos puede que no les llegue para el transporte?”. Pero en cuanto a las diferencias, estos profesionales también se han llevado sorpresas muy positivas, como señala Álvaro: “es llamativo que San Cristóbal, el barrio por así decirlo más ‘humilde’, ha sido el que más facilidad nos ha dado comunitariamente. Tiene mucho tejido asociativo y redes que llevan ya bastante tiempo trabajando con la población, con el resultado de que los jóvenes de allí son muy protagonistas de su propia acción, y nos han echado una mano. De hecho, la mayoría de nuestras actividades se han desarrollado allí, porque es donde más facilidades hemos tenido. Hay una movilización de recursos muy grande, y eso se nota”.

El tiempo es clave, nos explica Laura Moreno, la coordinadora, cuando describe el trabajo que realizan en red con el resto de recursos: “sobre todo es cuestión de tiempo y paciencia… Darte a conocer, especificar bien los objetivos que persigues… Porque al final un trabajo comunitario supone sumar entre todos, cada uno aportando desde el marco del que viene y aprendiendo al mismo tiempo…”. Ana Álvarez también destaca el poco tiempo que han tenido cuando enumera la lista de lo realizado hasta el momento, aunque a nosotros nos parece bien extensa para dos meses y medio con un equipo tan pequeño: “han desarrollado trabajo de calle con el fin de establecer contacto con los jóvenes del Distrito; han mantenido contacto con multitud de entidades, recursos, servicios, redes… del Distrito para la organización de las actividades programadas; han participado en eventos como la Fiesta de Halloween organizada en el mercado municipal de Villaverde Alto; el 12 de diciembre se llevó a cabo una actividad de arte urbano en Cinesia con exhibiciones de grafitis, micro abierto, calistenia y danza urbana, en la que el hilo conductor era los riesgos de los juegos de azar; y el 20 de diciembre se inauguró la exposición de grafiti Cómo ves tu barrio en el C.C. Santa Petronila. Para el desarrollo de estas actividades se han implicado otras entidades del Distrito que también trabajan con adolescentes y jóvenes generando sinergias y fortaleciendo redes”.

SERVICIO-PREVENCION
Foto: Javier Psyweone

EL SERVICIO VA DIRIGIDO A LA POBLACIÓN JOVEN
Y ADOLESCENTE DEL DISTRITO

Sigue Laura: “Bueno, lo que se pretende es trabajar a nivel preventivo, sensibilizando sobre consumo de sustancias y casas de apuestas a los jóvenes, pero de manera paralela surge una demanda por parte de dicha población de alternativas de ocio gratuitas, accesibles para todos. Nos damos cuenta así de que efectivamente faltan alternativas, pero por otro lado las que hay los jóvenes no las conocen, así que al tiempo que hacíamos el trabajo de calle y difusión, lo que también hemos hecho con la población joven ha sido reconfirmar esas demandas de ocio, y en el tiempo que hemos tenido se han podido materializar las dos actividades mencionadas, las exhibiciones y la exposición. La respuesta ha sido positiva para una actividad inicial: por ejemplo unas 90 personas en el evento de Cinesia. Claro, hemos contado con ayuda, y ha sido un trabajo comunitario bonito, destacando más allá del dato numérico la posibilidad de trabajar en red con los chavales, nosotros desarrollando la labor que queremos realizar y ellos siendo protagonistas de su ocio”. Verónica insiste en el papel de los jóvenes: “ellos son los protagonistas. Se trata de que sean partícipes de algo suyo, porque al fin y al cabo nosotros somos meros figurantes”. Y en este aspecto Álvaro destaca un detalle: “me ha llamado mucho la atención que, para que este proyecto saliera adelante, aparte de los recursos que nos han echado una mano, han tirado mucho algunos chicos y chicas que tienen sus propios proyectos ya comprometidos con el barrio. Han jugado un papel clave, e insisto: no eran recursos institucionalizados, eran chavales con sus proyectos”.

Balance

Como balance, Laura valora: “Sabíamos que era difícil conseguir algo en un periodo tan breve, pero al final la sensación que nos queda es de satisfacción, porque hemos trabajado muy duro, y los objetivos están conseguidos: el contacto con los jóvenes y con todo el tejido que trabaja con ellos se ha hecho, y hemos podido transmitirles para qué estamos aquí y hacerles saber que vamos a estar disponibles”. La coordinadora no quiere terminar sin insistir en “el agradecimiento a la gente que ha colaborado y nos ha echado cables, porque han sido fundamentales”.

Concluye Verónica, recordando las quejas vecinales relativas a que Villaverde siempre ha sido un distrito estigmatizado. “Para darle la vuelta, me gustaría que la gente de aquí pudiera aprovechar este servicio y mediante él cambiar cosas que no les gusten, contribuyendo a romper así ese estigma”, propone. 2020 supone el inicio de una nueva fase, que aún no sabemos cómo se desarrollará, pero sobre lo realizado hasta el momento esta educadora social lo tiene claro: “Hemos estado muy a gusto: el trabajo ha sido ‘a piñón’, pero creemos que ha merecido la pena y que debería tener una continuidad”. Viendo los resultados y la ilusión con la que estos profesionales nos los presentan, un servidor no puede por menos que felicitarles por el buen trabajo y desear que así sea.

Más información y contacto:

proyecto_villaverde@abd-ong.org

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