Pon un asistente digital en tu vida

Ya están aquí, y desde hace tiempo, pero ahora vienen para quedarse.

Estamos asistiendo en los últimos tiempos a un avance significativo de estos asistentes digitales.

De la mano de los gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Microsoft o Apple, nos llegan Alexa, Ok Google, Cortana o Siri, por citar a los más conocidos. Pero la proliferación de estos asistentes se ha disparado a raíz del uso de los altavoces digitales o inteligentes, con los que se puede tener una interacción más natural mediante la voz. Hasta ahora nuestra relación con ellos era a través del teléfono u ordenador.

Todos hemos visto películas de ciencia ficción en las que los personajes se comunican con una inteligencia artificial mediante la voz. Pues ése es el futuro, o mejor dicho, el presente.

Bien es cierto que existen reservas en cuanto a la privacidad de las conversaciones y su uso, pero son cuestiones que se irán solucionando, como muchos otros temas en los inicios de ciertas tecnologías, no se puede detener su avance.

Además, su uso puede ayudar de forma muy importante a personas con dificultades físicas, personas mayores, etc. También su accesibilidad es cada vez mayor, desde asistentes que ya se incluyen en nuestros teléfonos y ordenadores hasta los altavoces cada vez más económicos.

De sus características quizás la principal sea la interacción, es decir, se puede preguntar al asistente cualquier cosa, como lo harías escribiendo en un buscador, pero con la voz. Si además le añadimos habilidades específicas, como si fueran apps de un teléfono, podremos realizar numerosas acciones muy concretas. Además, también aprenden con su uso, lo que ayuda mucho a la mejora de su capacidad.

Otra característica importante es la conexión con la domótica, creando así casas más inteligentes y habitables, manejando elementos de nuestro hogar con la voz, como encender y apagar lámparas, electrodomésticos, calefacción, comunicaciones, etc.

Un factor importante, como apuntaba antes, es el social, es decir, ayudar a personas con algún tipo de dificultad. Por ejemplo, una persona invidente puede utilizar el asistente dándole instrucciones con la voz, o personas mayores que puedan realizar llamadas o tener compañía sin tener que tocar ningún aparato.

En realidad, las ventajas son muchas, pero no debemos tener miedo a esta tecnología, pues cada vez será más común en nuestros hogares.

Esta vez hemos hablado muy en general sobre el tema, pero seguro que concretaremos más en próximas ocasiones.

¿Ya tienes tu propio asistente en casa?

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