Marquesado y distrito de Villaverde, dos realidades diferentes

Marquesado de Villaverde

El único punto común entre estas dos realidades está en la persona de Carmen Martínez-Bordiú, si es que el distrito de  Villaverde le dedica una calle, con el nombre de Carmen Bordiú, como se comenta en este periódico (febrero 2018, página 8). El punto de conexión entre el Marquesado y el Distrito existirá, mientras la calle Carmen Bordiú permanezca en el callejero madrileño. Permanencia más discutible, si el nombre se asocia al título nobiliario del ducado de Franco.

Por la Ley de Igualdad para la Sucesión de Títulos Nobiliarios (2006), al tener la mujer el mismo derecho que el hombre, prevalece su nombre en la sucesión de un título nobiliario, cuando es la primogénita. Acogiéndose a este derecho, Carmen, primogénita de los marqueses de Villaverde, aspiraba desde 2009, casada entonces por tercera vez, a ostentar el título que desde la muerte del padre en 1998 poseía el hermano Francisco, conocido como Francis y por sus conflictos judiciales, médico de carrera, divorciado y casado de nuevo. El único de la familia con el orden de los apellidos alterado. En segundo lugar, el del padre, Martínez-Bordiú.

Antes de su muerte, el 29 de diciembre de 2017, Carmen Franco, viuda del marqués de Villaverde, había decidido que su primogénita Carmen heredase el marquesado y Francis, además del señorío de Meirás, el ducado de Franco, que le había concedido con Grandeza de España en 1975 Juan Carlos I. El ducado corresponde legalmente a la primogénita Carmen.

El marquesado de Villaverde no ha tenido nunca nada que ver con el distrito de Villaverde. Su origen es aragonés. El Palacio de los Villaverde, actualmente Museo Gargallo, está en Zaragoza. El título lo otorga Carlos II en 1670, cuando el actual distrito de Villaverde era un lugar de realengo, sometido directamente a la autoridad del rey, con una población principalmente agrícola, agrupada en torno a Villaverde Alto.

Duquesa o marquesa, su lema “vive y deja vivir” define a Carmen, cuya biografía Carmen Martínez-Bordiú, a mi manera (2014), escrita por la periodista Paloma Barrientos, destaca que cuanto realizó la biografiada lo hizo a su modo, como en la canción My Way (A mi manera): “I did it my way” (“lo hice a mi manera”). Lo pregona sin recato, cobrando un pastón por sus declaraciones. Con la multimillonaria fortuna recibida de la madre, es posible que guarde ya el mismo silencio demostrado al responder a preguntas relacionadas con la dictadura del abuelo materno y con el tráfico de influencias de la familia documentado en obras como Villaverde, fortuna y caída de la casa Franco (1990), Los Franco (2007) y Carmen Polo, señora de El Pardo (2012). La familia Martínez-Bordiú inicia una existencia crepuscular a partir del fallecimiento en 1988 de Carmen Polo, la matriarca del clan, “la dictadora del dictador”. La vida de Francis y de su hermana Carmen, en los últimos años, acreditan ese crepúsculo.

CARLOS RODRÍGUEZ EGUÍA

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