Los amos de la basura

La basura se ha convertido en un problema importante en Madrid, empezando por su recogida y terminando por su reciclaje. Hablando sobre el primer supuesto diremos que ya no solo la recogen los servicios oficiales de limpieza, sino que les ha salido una dura competencia que cada vez se va haciendo más poderosa, y que al ritmo que crece no sería de extrañar que se hicieran con el control absoluto, puesto que cada vez es más frecuente ver a camiones de uso privado haciendo rutas regulares por Madrid y recogiendo la basura con total impunidad, o por lo menos la mayor parte de ella, ya que la que no son capaces de recoger acaba por los suelos. Tal es su ímpetu, que si no pueden acceder a ella optan por romper contenedores y demás material de uso público para conseguirla.

Por si todos estos desmanes no fueran suficientes, existen mafias que se creen con derecho a regular su tráfico, de tal modo que intimidan a cuantos particulares intentan privarles de tan cuantioso botín, porque en eso es en lo que se convierte la basura, en grandes cantidades de dinero que consiguen vendiéndola a determinados vertederos de forma fraudulenta, iniciándose de este modo un reciclaje ilegal de graves consecuencias, no solo medioambientales sino también para la salud de las personas, debido a que en ocasiones cogen electrodomésticos y todo tipo de aparatos electrónicos que ya no funcionan y que la gente, a sabiendas de que son recolectados por estos piratas de la basura, arroja con total impunidad. Estos residuos no acaban en los vertederos, sino en chatarrerías que los compran ilegalmente sin interesarse por su procedencia, acabando transformados en chatarra, que no es tratada correctamente y que se vende a países como Ghana o Pakistán para ser reutilizada, ocasionando con ello no solo un gran daño medioambiental, sino también un terrible peligro para la salud de los destinatarios finales, al estar en contacto continuo con productos tóxicos que no han sido desechados, tales como mercurio, litio, plomo y todo tipo de gases nocivos para el ser humano.

Las autoridades deberían implicarse más en este problema. De esa forma ahorrarían mucho dinero, las calles estarían más limpias, evitarían el tráfico de dinero negro que ocasiona la venta de basura robada, y se asegurarían de que determinados datos personales fueran destruidos y no cayeran en manos inapropiadas.

David Mateo Cano

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