La vuelta a la anormalidad

Septiembre es el comienzo de un nuevo año escolar, y para muchos una vuelta a empezar después de un verano atípico, en un marco de inseguridad general generado desde hace meses por este enemigo invisible llamado COVID-19, que nos ha cambiado la vida personal y laboral a muchos de nosotros.

Si bien recordamos que hemos tenido unos meses de parón, en los que a la fuerza hemos tenido que aceptar esta nueva realidad de vivir, ahora toca la vuelta al caos: hospitales colapsados otra vez, escuelas sin profesores y sin protocolos de seguridad realistas, negocios cerrados, largas colas de gente que necesita ayuda y un sinfín de problemas sociales que nos afectan a cada uno de nosotros.

¿Que estamos haciendo mal? ¿Qué toca cambiar en la sociedad que vivimos? Quizás si empezáramos cada uno por nosotros mismos, sin pedir al de al lado nada, sin culpar a uno y a otro, nuestras vidas serían diferentes. Vemos mucho incivismo, y muchas veces en vez de enseñar al que no sabe con hechos, nos comportamos como los cavernícolas. ¿Dónde y cuándo se nos ha perdido la solidaridad que vimos en los meses de confinamiento? ¿Dónde han quedado los aplausos a nuestros héroes? Surgen muchas dudas y preguntas sin respuesta, pero aun así el ser humano tiene la capacidad de adaptarse a todo, de superarse, de reinventarse en todos los aspectos, y creemos firmemente que es lo que toca ahora.

Villaverde siempre ha sido un distrito obrero, con gente buena y trabajadora; un vecindario que ha luchado mucho por todo, y cada logro, cada paso que ha dado, ha sido gracias a su gente. No es fácil volver, no es fácil aceptar esta “anormalidad”, pero aquí hay fuerza, hay lucha y hay mucho amor de barrio. Tenemos que seguir adelante, tenemos que cambiar un poco nuestras mentes para poder adaptarnos a esta vida que nos ha tocado vivir ahora, en estas circunstancias y con los medios que tenemos. Que no se nos olviden la humanidad, la esperanza y la fe de que somos capaces de afrontarlo todo, de buscar nuevos caminos si los viejos ya no nos sirven.

Volvemos a la lucha todos juntos, poniendo cada uno nuestro granito de arena para seguir con nuestras vidas, en nuestras calles de siempre, junto a nuestros vecinos, en nuestros barrios, orgullosos de ser quienes somos y de tener nuestras raíces aquí en Villaverde. ¡Ánimo a todos!

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