«La vida es mucho más divertida bailando»

Óscar Romanillos en la puerta de su academia de baile FamCity
Con la llegada de la crisis, Óscar Romanillos pasó de trabajar en el sector de las telecomunicaciones a dedicarse a su pasión: el baile. Ahora acaba de cumplir un sueño: abrir su propia escuela en el Distrito.

Hace casi cuatro años, en marzo de 2014, entrevistábamos a Óscar Romanillos. Era una de las muchas personas que había tenido que “reinventarse” a causa de la crisis, y no le iba nada mal: había dejado el sector de las telecomunicaciones para dedicarse a su pasión, el baile, y repartía su tiempo entre las clases que impartía y el equipo de bailarines de La mañana de La 1. Ahora le volvemos a encontrar en un momento especialmente dulce: recién cumplido su sueño al acabar de abrir una escuela de baile en el Distrito. Un estupendo ejemplo de que, con constancia y trabajo, no hay objetivo inalcanzable.

Cuando te entrevistamos en 2014 trabajabas como profesor de baile y formabas parte del equipo de bailarines de La mañana de La 1… ¿Qué ha sido de tu vida desde entonces?

Con La Mañana de La 1 seguí colaborando hasta agosto de ese año, y en octubre me encargué de coreografiar y bailar la actuación de Lucía Gil para la gala Neox. ¡Fue una experiencia genial! También participé en varios programas de C&C mujeres saludables que emiten en el canal DeCasa. Y mientras, no he parado de dar clase en varias escuelas.

Y ahora acabas de abrir escuela en el Distrito. ¿Cómo ha surgido esta iniciativa?

¡Sí! Abrimos la escuela de baile FaMCity el 15 de octubre con toda la ilusión del mundo. Desde que abandoné las telecomunicaciones por el baile sabía que quería ser profesor y que al final montaría mi propia escuela. Tenía claro que quería que fuera en mi distrito de toda la vida. Y también que fuera un espacio lo suficientemente amplio como para crearlo a lo grande. No fue fácil, pero al final encontré un local de más de 250 metros cuadrados en la Ciudad de los Ángeles… ¡y me lancé! Con nervios, pero con mucha ilusión, hice mi sueño realidad. Además, encantado de que fuera aquí, porque, como me dijo una alumna, “en el barrio hace falta baile”, y hasta ahora no lo había.

¿Dónde está la academia y qué enseñanzas ofrece?

Está en C/ San Luciano 4 posterior, en la Ciudad de los Ángeles. Como digo, quería que fuera un espacio lo suficientemente grande para crear dos salas, de manera que no solo yo diera clase, sino que también otros profesores pudieran impartir especialidades que yo no controlo. De esa manera yo doy funky / hip hop para niños y para adultos, bailes de salón, ritmos latinos, zumba, bailes de padres e hijos, etc., pero otros profesores dan ballet, sevillanas y danza oriental. Y tenemos intención de abrir otras disciplinas como teatro musical o afro-contemporáneo, de manera que los alumnos puedan tener la experiencia más completa posible.

Desde un trabajo en telecomunicaciones, has pasado a dedicarte a tu pasión, el baile, desarrollándote profesionalmente y alcanzando una meta: tener tu propia academia. ¿Cómo ha sido este itinerario personal y qué ha sido clave para conseguirlo?

Yo empecé a bailar relativamente tarde, cuando ya estaba en la universidad. De pequeño solo teníamos judo o gimnasia rítmica, así que no había opción. Por eso me encanta ver a tantos niños disfrutando ahora en sus clases de baile. Terminé la carrera de Telecomunicaciones y estuve 11 años trabajando en Ericcson, pero al mismo tiempo asistiendo a todas las clases de baile que podía, porque una vez descubrí que lo mío era bailar ya no podía dejar de hacerlo. Hasta que llegó la crisis y mi departamento desapareció, así que lo vi como una oportunidad para aprovechar todo lo que había aprendido y formarme como profesor de baile. A partir de ahí estuve dando clases en muchas academias y seguí formándome al mismo tiempo. Luego llegó mi participación en Mira quién baila, que fue supermotivador. Hasta que un día empecé a buscar local para poner mi propia escuela de baile… y finalmente lo conseguí.

¿Quieres enviar algún mensaje especial a los lectores?

¡Que la vida es mucho más divertida bailando! No importa la edad que tengas: el baile siempre te aportará beneficios físicos y mentales, coordinación, relaciones sociales, motivación… pero sobre todo felicidad. Así que no lo dudéis y empezad el nuevo año bailando. Los que no lo habéis probado no sabéis lo que os perdéis. Y si queréis probar en nuestra escuela, no tenéis más que poneros en contacto con nosotros a través del 670 20 38 59, en el correo electrónico info@famcity.es, en Facebook o en Instagram. Podéis probar una clase gratis. ¡No os arrepentiréis!

ROBERTO BLANCO TOMÁS

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