El partido de balonmano más relevante de la historia de Villaverde tuvo que jugarse en Aranjuez

El gerente David Ríos analiza el milagro deportivo y presupuestario del BASE Villaverde, un club de barrio en la Liga Guerreras Iberdrola al que el Distrito tiene desatendido

Es un auténtico milagro deportivo. Prácticamente de la nada, con la mochila apenas cargada con la ilusión y con el trabajo de formación durante años, el BASE Villaverde logró en 2016 ascender a su equipo de balonmano senior femenino a la primera división española, la Liga Guerreras Iberdrola. O lo que es lo mismo, destacar a un equipo de barrio entre los 14 mejores conjuntos de España. Y en 2017 logró repetir proeza certificando la permanencia en unas cinco últimas jornadas de infarto. Cuando todos las daban por muertas, sin apenas puntos en su casillero, éstas resurgieron como el ave fénix para regatear el descenso in extremis. Hasta entonces habían logrado dos triunfos en todo el campeonato. Sumaron cuatro victorias más en los últimos cinco encuentros. Un sueño hecho realidad. Y David Ríos fue siempre uno de esos soñadores genuinos.

Actualmente es el gerente del BASE Villaverde a tiempo completo. Pero David es también uno de los fundadores del club. En su momento, entre otros, estaba junto a él el mismo Félix Rubio, también fundador y la persona que dio nombre al pabellón donde hoy entrenan y juegan los equipos de categorías inferiores del BASE -era padre de tres jugadoras, y fue uno de los grandes impulsores para que se construyese ese mismo pabellón-. Sin embargo, a día de hoy, David Ríos es ya el único de los fundadores que se mantiene aún en el club. Con lo que es justo decir también que es uno de los responsables últimos de que el Distrito pueda disfrutar de la flor y nata del balonmano femenino nacional a día de hoy. Una lesión cuando era juvenil le abrió la puerta de los banquillos, y un título en su primera temporada le mostró la senda a seguir. Lleva desde 1992 sembrando en el BASE Villaverde para poder recoger hoy los frutos de uno de los clubes más grandes y prolíficos del Distrito, con 500 niños bajo su paraguas entre balonmano y fútbol. Desde benjamines hasta senior. Tienen equipos campeones de Madrid y de España en todas las categorías y deportes, jugadores que nutren las selecciones regionales y los combinados nacionales, pero el senior femenino en la Liga Guerreras Iberdrola es el gran orgullo del club a día de hoy.

No obstante, pasean el nombre del Distrito de Villaverde por toda España, convirtiéndolo semana tras semana en foco de atención del balonmano nacional. Eso sí, a su vez, mantenerlo a flote con la estructura y logística actual es también el gran quebradero de cabeza. Y es que el milagro deportivo es todavía más onírico si cabe cuando se conoce que prácticamente toda la plantilla está formada en el barrio, procedente de las categorías inferiores, que no se puede fichar, que los salarios son mínimos casi testimoniales, que las infraestructuras son menos que básicas, pero sobre todo, que el soporte institucional es nulo para tratarse de un equipo de estas características en la máxima categoría nacional que debería ser el orgullo de todo el Distrito. “No nos sentimos cuidados ni atendidos”, denuncia David. Y como muestra precisamente que este pasado mes de febrero el partido más mediático y relevante que seguro se haya jugado nunca en Villaverde no se pudiese disputar en suelo del Distrito, sino que tuviese que trasladarse nada menos que a Aranjuez. Y llenaron el pabellón con 1200 personas, pero no fue el de Plata y Castañar. Y fue televisado en directo por Teledeporte, pero en ningún momento los focos se pusieron en el Distrito sino en el Ayuntamiento de Aranjuez. Y los comentarios corrieron como la pólvora por Redes Sociales entre todo el mundo del balonmano y el deporte madrileño viendo el éxito de la convocatoria, acentuando así todavía más el destierro que sufrió el BASE Villaverde. “Aquí no se puso mucho interés”, lamenta David, quien desgrana en entrevista el momento de salud actual que vive el club, y trata de explicar cómo es posible que tuvieran que mudarse de Villaverde ante los ojos de toda España.

Son 26 años ya detrás del balonmano del Distrito, ¿puede que sea ésta una de las mejores etapas a nivel deportivo?
“A nivel deportivo, especialmente por el equipo femenino senior, seguramente sí. La salud del club es buena a nivel deportivo. Con los medios que tenemos, que un grupo de técnicos y jugadoras logren lo que han logrado… Con unos presupuestos que son cinco, seis o diez veces inferiores al resto. Somos el equipo de la Liga Guerreras Iberdrola con menor presupuesto seguro. Y quizás el que menos subvenciones reciba también, porque las del Ayuntamiento de Madrid son muy pequeñas en comparación con las que se reciben en otros pueblos. Incluso dentro de la propia Comunidad de Madrid. No te hablo ya de los clubes navarros o vascos cuya legislación permite a empresas desgravar hasta el 90% de aportaciones a clubes deportivos. Nosotros no tenemos ese sustento ni a nivel nacional, ni a nivel local ni regional. Incluso hay programas de subvenciones que están esperando a los Presupuestos Generales del Estado para que podamos optar a ellos también…”.

¿De dónde sale el presupuesto del BASE Villaverde? Porque al final estamos ante el raro caso de un club de barrio que compite en la élite del país…
“En el club tenemos claro que el equipo senior de Liga Guerreras Iberdrola se tiene que autofinanciar con recursos propios. Somos un club de formación y de cantera. Es lo más importante. No puede ir ni un solo euro de la base al equipo senior. Para ello hay subvenciones, una parte proporcional de publicidad de la Liga Guerreras Iberdrola… Tenemos el problema de que las subvenciones salen a una o dos temporadas vista, con lo que estamos gastando dinero que no nos ha llegado y puede haber un problema de liquidez, aunque no presupuestario”.

¿Dónde está entonces el secreto deportivo para ascender y mantenerse en la élite del balonmano sin casi recursos ni subvenciones?
“Quizás esté en el gen que tiene la gente que se forma en el BASE. No sé cómo calificarlo… Lo primero es el hecho de que los jugadores sean del barrio y hayan crecido con nosotros desde pequeños. Y luego es el carácter de lucha y de no dar nada por perdido que tienen todos. Y en el balonmano femenino está muy extendido el concepto de ‘guerreras’, pero es que realmente nuestra gente son guerreros y guerreras. De hecho, el año pasado estaban desahuciadas y logran la salvación milagrosamente, descendiendo al Alcobendas, con unas posibilidades en todos los sentidos que nosotros no tenemos”.

Dice que el equipo senior se sustenta de las jugadoras de base. De fichajes o de salarios, ni hablamos…
“Bueno, como no puede ser de otra forma, la Federación Española nos obliga a mejorar las condiciones y tenemos cinco jugadoras contratadas. Sólo las jugadoras que son senior y con licencia en la máxima categoría cobran. Y cobran todas las mismas cantidades. Y hablamos de la Liga Guerreras Iberdrola y de una cantidad mensual que no da siquiera ni para sus gastos derivados del equipo. Por ejemplo, las juveniles que ascienden, aunque entrenan y juegan con ellas, no sólo no cobran, sino que tienen que pagar por jugar con ellas. Nuestro objetivo presupuestario final es conseguir además un fondo para no depender de las subvenciones que nos deben, y que todo vaya a mejorar las condiciones de las jugadoras. Tenemos que ser austeros. Si un viaje en autobús cuesta 1100 euros, nosotros vamos en dos furgonetas con nuestros propios conductores y nos cuesta menos de la mitad. Y en la última semana se han incorporado tres empresas importantes que van a caminar junto a nosotros en esta aventura. Pero es un auténtico sudoku para encajar el presupuesto sin deber nada. Si acabamos en números rojos, esto no vale de nada”.

Deportivamente hablando, ¿cómo está yendo la temporada? Hasta febrero no habían podido sumar todavía ningún punto aún…
“Partimos de la base de que el planteamiento principal a la hora de configurar la plantilla es apostar por la cantera y por la base. Por nuestra gente. Pero es que a la hora de comenzar la competición se nos han lesionado varias jugadoras importantes, y eso es un problema. Se han lesionado Lorena Montilla, Natalia Montilla, la juvenil Paula, también Alisson que jugaba en Primera Nacional pero trabajaba con el equipo senior… Al final, eso te deja menos cartas a la hora de variar el equipo, de tener opciones. Con todo el equipo, hubiéramos tenido más opciones de ganar en algunos partidos ya disputados”.

En verano también perdieron algunas jugadoras que ficharon por otros clubes más grandes, ¿eso también afectó para la presente temporada?
“Nosotros quisiéramos ofrecer a todas unas condiciones para que no tuvieran siquiera que plantearse el marcharse. Pero para que una jugadora no se marche, tiene que tener las mejores condiciones de entrenamiento, que no las tenemos. Condiciones laborales y estabilidad económica, que tampoco se lo podemos ofrecer. Sí les podemos ofrecer un proyecto deportivo propio, con un trabajo muy bueno de la base. Pero si llega un equipo francés, donde la liga obliga en segunda división a tener contratos laborales, con unas cantidades acordes a sus necesidades… Es que tienen la posibilidad y la facilidad de captar recursos de empresas que nosotros no podemos tener. Porque nosotros sólo podemos publicitarnos en la camiseta, pero nada más. Ni siquiera en el pabellón, de publicidad, de merchandising, etc. Y a nosotros las subvenciones no nos dan para competir en condiciones con esos clubes que pueden querer a nuestras jugadoras. Si no puedo vender entradas, si no puedo tener publicidad, si no puedo… ¿cómo lo hacemos? Por ejemplo, nosotros hemos lanzado una campaña que se llama ‘Arriésgate y juega con nosotr@s’. Un llamamiento para las empresas, para que se lancen a apostar por el BASE, aunque para ellos pueda ser más fácil apostar por otros deportes mayoritarios como el fútbol o por otros clubes. Sobre todo, ahora que está tan de moda la apuesta por el deporte femenino y hay tanta gente que quiere salir en la foto, nosotros justo necesitamos ese tipo de apoyos. Es un llamamiento incluso para otras localidades que quieran gozar del balonmano de élite”.

¿Mantienen la esperanza de la permanencia esta temporada? ¿La recuperación de las jugadoras lesionadas podría afectar positivamente?
“Bueno, está difícil. Porque son lesiones de larga duración. Lorena Montilla no llega antes del final de temporada. Creo que Natalia podrá estar lista en marzo. Alisson se ha roto el tendón de Aquiles, con lo que será difícil para ella. Y Paula tiene triada, a la espera de operación. Son lesiones de complicada solución. En ese sentido, es difícil. Pero bueno, el año pasado también tuvimos lesiones y lo conseguimos. Carmen Campos era muy importante y no estuvo en el tramo final. Tampoco Elena Lorenzo. Y logramos la permanencia. Vuelvo a apelar al orgullo guerrero que tienen estas chicas, que son capaces de cualquier cosa. Pero es verdad también que de vez en cuando se necesita un incentivo, un acicate, un impulso. Si cuando vas a entrenar, tienes problemas… Si cuando vas a viajar, tienes problemas… Si siempre tienes problemas, es difícil. Creo que necesitan puntuar. A final de febrero, sin ir más lejos, el equipo no dio mala imagen ante Rocasa Gran Canaria, que está plagado de figuras. La gente trabaja, se deja la piel. Pero necesitan puntuar y así poder cambiar el chip. Encadenar buenas sensaciones para invertir la dinámica. Creo también que nos ponemos demasiada presión. Lo hacemos mejor cuando no estamos presionados. Pero claro, sienten que necesitan puntuar y borrar el cero del casillero. Ante Rocasa era un partido donde hay mucho que ganar y nada que perder, por ejemplo”.

Pese a llevar toda la vida juntas y con el entrenador Jorge Ruiz-Hidalgo, viviendo todas un sueño, hay un momento, no se sabe cuándo, donde dejas de disfrutar de la categoría para empezar a sufrirla…
“Pues sí, puede ser. Yo lo decía hace no mucho. Pero estamos sufriendo por factores externos: por las lesiones, por las deficiencias y el trato en la instalación, por problemas institucionales, por todo eso… En lugar de disfrutarlo, cuando es una ilusión y una alegría. Pero se convierte en otra cosa. Ahora, también te digo que sigue habiendo gente que apuesta por nosotros. Últimamente se han unido a nosotros Marco Aldany, Grupo Samar, Vipalsa, que son empresas importantes en el Distrito y que confían en nosotros y nos puede hacer crear una estructura sólida. Pero ahora las condiciones son las que hay. Y es muy complicado que ninguna empresa pueda apostar por nosotros en estas condiciones. Que ni siquiera podemos ni poner publicidad en el pabellón. Hay que ponerse en el papel de una jugadora, porque a lo mejor si tuviese en el club otras condiciones, se puede quitar ese trabajillo que tiene en no sé dónde, y así llegar más descansada también a los entrenamientos y los partidos, prepararse mejor… y es todo un cúmulo de circunstancias que van afectando y van minando día a día, aunque sea difícil verlo desde fuera. Es el caso que hablábamos antes de las que se han tenido que marchar”.

Antes hablaba del partido contra el Rocasa Gran Canaria, uno de los gallitos de la división. Que fue emitido en directo por Teledeporte y fue un exitazo al congregar a 1200 aficionados en las gradas, ¿pero por qué lo tuvieron que jugar en Aranjuez y no en Villaverde, en el polideportivo de Plata y Castañar, que es su sede?
“Nosotros en Villaverde no vamos a poder jugar nunca a día de hoy un partido televisado. La Liga Guerreras Iberdrola tiene unas obligaciones para acondicionar la ‘U’ televisiva donde hay publicidad. Al parecer, existe una normativa en el Ayuntamiento de Madrid por el cual en las instalaciones deportivas municipales no se puede lucir publicidad”.

¿Y no fue posible llegar a un entendimiento en una circunstancia tan específica donde llevan el nombre de Villaverde a toda España por televisión?
“Pues a lo mejor es un error nuestro que no hemos conseguido convencerles ni explicarles qué somos. Desde luego no voy a decir que no han sido capaces de entenderlo, pero mucho interés no se ha puesto tampoco por parte de los Órganos de Gobierno. Hay mucha descoordinación entre la Dirección General de Deportes, dependiente del Ayuntamiento, y la Junta Municipal del Distrito. Y hay ciertos equipos que necesitan unas condiciones distintas. No queremos un trato preferencial. No queremos ser más que nadie. Queremos seguir representando a Villaverde, al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad. No podemos tirar piedras sobre otras entidades o usuarios, que a lo mejor son incluso aficionados nuestros, porque seguramente estén fomentando el deporte de base igual que nosotros lo hacemos. No necesitamos cosas muy especiales ni diferentes, sólo que se atiendan. Un jugador para llegar a primera división no puede estar entrenando una hora en media pista. Así jamás se llega a primera división. Necesitamos que esté fuerte, que haga un trabajo de musculación… Nosotros pagamos por entrenar. Ni queremos entrenar en los horarios de nadie. Sólo queremos adaptar nuestras necesidades. En Plata y Castañar jugamos y entrenamos cuatro días de 21:30 a 23:00 de la noche, saliendo tardísimo y con las ‘facilidades’ de transporte que hay para moverse por Plata y Castañar a esas horas…”

¿La instalación de Plata y Castañar cumple unos mínimos para una competición nacional como la Liga Guerreras Iberdrola?
“Bueno, este verano estuvo en obras por la iluminación, que tuvimos que reubicarnos como pudimos para entrenar… y hay como 10 ó 12 focos que aún no los he visto funcionar. Este año no nos dejan cobrar entradas, cuando la temporada pasada sí llegamos a un acuerdo para ello. Algo testimonial, máximo cinco euros. Las gradas interiores no son propiedad del Ayuntamiento ni del Distrito sino del club de fútbol-sala Sport Sala Villaverde. Este año hubo una jornada que no nos abrieron las gradas y el público tuvo que quedarse en los accesos, por ejemplo. No entendemos qué problema existe entre algunos operarios y encargados con nosotros. Yo me sentiría muy orgulloso de tener un equipo de primera división en mi instalación y en mi barrio. Y a veces la sensación que nos transmiten algunos trabajadores es que no quieren que estemos allí porque les supone trabajar más. Puede que esa sensación sea errónea, pero la tengo muy instalada. Hemos estado en Aranjuez y me faltó poco para levitar por la cantidad de facilidades, las ganas de colaborar, la ilusión porque un equipo de nuestra categoría fuera a jugar allí…”

¿Os sentís apoyados y queridos en el Distrito, tanto por los vecinos como por sus gobernantes?
“Nos sentimos apoyados, nos sentimos queridos, y nos sentimos del Distrito de Villaverde y nos sentimos madrileños. Y no es excluyente. El equipo de la Liga Guerreras Iberdrola está compuesto por gente de Villaverde, que ha sido formada en el club. No entendemos cómo estamos formando deportistas desde pequeños y que ahora puedan verse obligados a salir de aquí. No nos sentimos cuidados. No sentimos atendidas nuestras necesidades. Queremos seguir representando a Villaverde. Nos sentimos muy queridos por la gente de Villaverde y de Madrid. Está mal que lo diga pero creo que somos ejemplares a nivel nacional por nuestro trabajo de base. Porque hay equipos de élite que no tienen categorías de base siquiera. Nosotros queremos que las jugadoras de base miren arriba y sientan que puedan jugar en el primer equipo. Que tengan posibilidades reales. Confiamos realmente en la base. De qué sirve nuestro trabajo si las categorías formativas no sirven para alimentar al equipo senior. Por lo que no nos sentimos atendidos es porque no sé por qué razón piensan que somos distintos. Que somos un club profesional. Y no lo somos. Sería así si a todas las jugadoras las pudiésemos pagar un sueldo en base a la dedicación que tienen. Pero no es así”.

Ya sucede en otros equipos y en otros deportes, ¿en algún momento habría opciones de que el BASE Villaverde dejase el Distrito si no fuera viable seguir aquí o si encontrase mejores condiciones en otra población?
“Vamos a ver [resopla]… Habría que agotar todas las posibilidades antes de marcharnos del Distrito de Villaverde y de Madrid. Porque somos de aquí. Ahora mismo somos el equipo de balonmano de mayor categoría de toda la Comunidad. Nos sentimos madrileños. Pero necesitamos gestos para al menos cumplir las exigencias de la Liga Guerreras Iberdrola y poder mejorar las condiciones de nuestras jugadoras. Ahora mismo, con el partido televisado no hemos podido cumplir ni en Villaverde ni en Madrid las exigencias que cumple la Liga Guerreras Iberdrola. Y el quid es o porque es imposible, o porque no se buscan remedios. Yo no quiero ser importante en el club, yo quiero ser útil nada más. Y hay veces que me siento inútil porque no puedo conseguir lo que necesitamos por personas por encima de nosotros. A lo mejor yo no soy capaz de transmitirlo. Ojalá una vez pasaran un día con una jugadora del equipo, la que fuera, desde que se levantan por la mañana temprano, trabajan o estudian, algunas doblan turnos, llegan a veces sin poder comer a entrenar, salen a última hora de la noche del pabellón… Que sientan lo mismo que sienten ellas”.

Por Alberto Piñero | @pineroalberto

 

 

 

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