Descubre Al Ándalus en el Museo Arqueológico Nacional

Aunque las vacunaciones avanzan y el estado de alarma terminará este próximo 9 de mayo, puede que aún sea demasiado pronto para pensar en viajar fuera de nuestra comunidad autónoma. Por eso, os propongo un plan para descubrir la riqueza patrimonial de nuestro país y, en concreto, los objetos más valiosos de las épocas más brillantes de nuestra historia. ¿Te atreves a dar un paseo por Al Ándalus a través de sus objetos? El Museo Arqueológico Nacional es nuestra máquina del tiempo particular, por la que nos adentramos al pasado.

Si hay un periodo del que aún tenemos mucho por descubrir, ése es el de la Edad Media. La colección del museo de este periodo cronológico abarca del siglo IV a finales del siglo XV, y los objetos que la componen proceden de tres contextos culturales distintos. Nos centraremos en el segundo, que corresponde a Al-Ándalus (siglos VIII-XV), cuyas colecciones cubren los principales periodos, desde la fase emiral, pasando por el Califato de Córdoba, hasta el reino nazarí de Granada. Este conjunto se complementa además con las piezas mudéjares, de tipología y procedencia diversa, muestra de la influencia de las técnicas y las formas artísticas musulmanas en la España cristiana.

Uno de los objetos más espectaculares es el bote de Zamora, una urna de marfil y plata que data de la época del Califato Omeya. Está considerado como una de las joyas de los marfiles hispanomusulmanes. Tiene cuerpo cilíndrico y cubierta cónica, articulados con herrajes de plata nielada. Toda la superficie está tallada con finísima labor, creando claroscuro en los motivos que representan.

La decoración, basada en la simetría, presenta arabesco (también llamado “ataurique”, más apropiado porque viene de su origen árabe tawriq, que significa “follaje”) de tallos entrelazados, piñas y flores, mezclados con parejas de gacelas, aves y pavos reales, que se posan sobre sus tallos y hojas. En el borde de la tapa, una inscripción en cúfico lineal aporta información sobre la pieza, su destinataria, el autor y la fecha.

La destinataria del presente era la vasco-navarra esclava Subh, que en las crónicas cristianas llamaban “Aurora”. Era una de las favoritas del califa Alhakén II, quién dominó la vida cortesana en Medina Azahara y obtuvo gran influencia en el desarrollo político del Califato de Córdoba durante la segunda mitad del siglo X.

La pieza era un regalo por el nacimiento de su primer hijo, posible heredero del califa, que sin embargo no llegó al poder por morir siendo niño. Durante aquella época (origen de la característica hospitalidad del mundo islámico) el regalo era la base de las relaciones políticas y personales de los califas: con regalos se agasajaba a invitados, a altos funcionarios de la corte o a miembros de la familia ante un acontecimiento importante en su vida. Tan significativo era el regalo como el recipiente que lo contenía.

Por eso se presentaba en estuches suntuosos, que aumentaban su valor por la “rareza” y carácter exótico de la materia prima utilizada en su fabricación, en este caso de marfil de elefante, material traído de zonas muy lejanas. La urna fue tallada por un artista desconocido, del cual solo se conoce el sobrenombre de “El maestro de Zamora”, en el año 964 d.C. 

Si queréis continuar este viaje y descubrir las historias que esconden los objetos, el Museo Arqueológico Nacional contiene y conserva auténticas maravillas que merece la pena visitar siempre. Nos enseña lo que fuimos y lo que podemos llegar a ser, siendo el arte el finísimo hilo que nos engarza a través del tiempo.

LAILA MUHARRAM

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