Centros de salud en tiempos de COVID

Como profesional sanitaria que soy, concretamente enfermera, quiero dedicar unas líneas a visibilizar un poco todo el trabajo que estamos haciendo.

En los centros de salud sabemos que estáis hartos. Hartos de que no os cojamos el teléfono, de esperar colas para entrar al centro, de las colas del mostrador, de las demoras para ciertas peticiones… Y sé que muchos de vosotros podéis estar enfadados y no os falta razón.

Puede que para muchos sea insuficiente, pero os aseguro que todo el equipo (enfermeras, auxiliares de enfermería, médicos y pediatras, celadores, personal de limpieza, administrativos y los equipos de apoyo como higienistas dentales, fisioterapeutas, trabajadores sociales, matronas, dentistas, etc.) nos estamos dejando la piel.

Muchas veces la gente que acude a una cita presencial nos comenta que hay muy pocos pacientes por los pasillos y que estamos muy tranquilos. Y tiene una explicación: la consulta telefónica ocupa el grueso de nuestra agenda e intentamos citar las consultas presenciales con diferencia horaria suficiente para intentar que las personas no coincidan en la sala de espera.

¿Y qué hacemos en los centros de salud? Pues prácticamente seguimos haciendo lo que hacíamos antes de la COVID-19, como seguimientos del enfermo crónico (preferentemente por teléfono), curas, extracciones de sangre, visitas a domicilio, seguimiento y ayuda para dejar de fumar, revisiones de niño sano, vacunaciones, entre otros; a lo que hemos sumado las crecientes llamadas telefónicas para seguimiento de personas positivas de coronavirus, detección de convivientes y petición de PCR, realización de PCR y las llamadas correspondientes para dar los resultados. La guinda del pastel es la consulta de respiratorio y el triaje. Y seguimos atendiendo urgencias.

No estamos tranquilos. Estamos trabajando mucho para que todas las personas puedan ser correctamente atendidas y reciban los cuidados que precisan en cada momento. Ojalá se consiga parar la transmisión pronto, mientras tanto mucho ánimo.

Miriam Perales Navarro, Enfermera especialista en enfermería familiar y comunitaria 

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