Álvaro Sayabera: de Neptuno a Rostov

Álvaro Sayabera
Álvaro Sayabera era el preparador físico del Atlético femenino campeón de la Liga Iberdrola 2018. Su gran labor le ha llevado a fichar por la Premier League de Rusia este junio.

18 de mayo. La madrileña plaza de Neptuno está a rebosar de gente. De aficionados colchoneros, más concretamente. Dos días antes, el Atlético ha conquistado la Europa League ante el Olympique de Marsella, y es momento de ofrecerle el título a la hinchada para celebrarlo todos juntos bajo esa mágica comunión del fútbol. Allí estaban los Koke, Saúl, Fernando Torres, Cholo Simeone… y a su lado también Álvaro Sayabera. Vecino del distrito de Villaverde, y también uno de los artífices del título que debía bendecir el legendario dios del mar. No el de la Europa League, pero sí el título de la Liga Iberdrola, que había sido conquistado por el Atlético femenino esta misma temporada. El club rojiblanco decidió hacer una celebración conjunta entre el equipo masculino y femenino, por ambos títulos logrados con una diferencia de apenas tres días. Con lo que allí estuvo Álvaro Sayabera junto al dios Neptuno, como preparador físico del conjunto femenino y pieza clave de un título de liga que es todo un hito. En el fútbol femenino en España, en el Atlético de Madrid y en la carrera del propio Álvaro.

Una carrera de obstáculos, valga la metáfora. Y es que nadie se hace con un pase VIP para visitar al mismísimo Neptuno de la noche a la mañana. Así las cosas, los inicios de Álvaro en el club rojiblanco se remontan a su etapa de jugador, donde estuvo hasta la categoría Juvenil. Y no es hasta tercero de la carrera de INEF cuando regresa al Atlético de Madrid para llevar la preparación física de nueve equipos de categorías inferiores. Con la carrera de Magisterio bajo el brazo, los tentáculos de la educación le tientan. Concretamente, el colegio Nuestra Señora de los Ángeles, en el mismo distrito de Villaverde. Pero es cuando le ofrecen entrar en el equipo femenino del Atlético. Es el año 2014, y Álvaro apuesta definitivamente por el fútbol y no por las aulas. Él no lo sabía entonces, pero sería una de las decisiones más importantes en su vida.

“Lo tuve claro. Entonces no sabía nada del fútbol femenino, solo lo que había visto en USA, que estuve un año jugando con una beca de estudios. Pero aposté por ello… y me llevé una grata sorpresa”, rememora en Distrito Villaverde. Aquello fue hace cuatro temporadas. Y en este tiempo, Álvaro crece dentro del club hasta ser nombrado coordinador del Área de Preparación Física de toda la Academia del Atlético, además de preparador físico del equipo femenino, con el que ha ganado dos Ligas Iberdrola (2017 y 2018), además de una Copa de la Reina (2016), erigiéndose en uno de los equipos más importantes del país. Logrando asentarse así en la élite del fútbol español. “Es un arma de doble filo, porque estás más expuesto. El fútbol es así. Cuanto más arriba, más frágil”, explica. Pero a su vez, no puede ocultar el orgullo que supone haber ido superando etapas en un mundo tan complejo e inestable. Y el cénit, de momento, ese 18 de mayo.

“Fue una pasada poder ir a Neptuno. Ni siquiera sabíamos que tendríamos un autobús descapotable. Fue una sorpresa. La gente ovacionaba a las jugadoras, hay afición, el público las reconoce. Comparado con los inicios hace cuatro años…” explica en Distrito Villaverde. No obstante, desde su parcela, Álvaro Sayabera ha sido protagonista principal de una auténtica revolución en el fútbol femenino español. De ser un deporte excluido completamente, el Atlético ha logrado congregar a 13.000 y 11.000 personas en el Vicente Calderón, y este año en el Metropolitano, a 22.000. Se televisan los partidos. La liga española es patrocinada por Iberdola. Etcétera. Y a todo ello, desde su parcela, ha contribuido de forma capital Álvaro Sayabera, entre otros, como uno de los pioneros en el fútbol femenino de este país.

Los inicios no fueron sencillos. “Como nunca habíamos estado en el fútbol femenino, íbamos con cuidado. Al principio, por ejemplo, nos preocupaban mucho los ciclos de menstruación para controlar las cargas de trabajo. Pero hemos notado una gran evolución. Antes no se hacía nada, y todavía en categorías inferiores tampoco, porque aún es muy amateur todo. No había una base de conocimiento ni de trabajo. Jugadoras en Primera División tenían muchas carencias. Y a algunas todavía estamos formándolas en cuanto al trabajo físico”, explica. Desgranando lo que ha sido toda una auténtica revolución.

Especialmente, en el Atlético de Madrid. Fue solo hace dos años cuando el club se decidió a “profesionalizar” la sección femenina, dotándola de medios reales: sueldos, patrocinios para sustentar desplazamientos, equipamientos, entrenamientos en las horas centrales del día y no a última hora de la noche… Y la plantilla que está bajo este cuerpo técnico ha respondido a la maravilla, conquistando desde 2016 dos Ligas Iberdrola. Aun cuando tienen un presupuesto de menos de un millón de euros y el Barcelona cuenta con 6,5 kilos. “Eso significa que hay jugadoras que cobran 500 euros al mes enfrentándose a otras que cobran siete u ocho mil euros al mes. Por eso nosotros decimos que no solo es que hayamos ganado la liga, sino que hemos logrado que el Barcelona no la gane”, explica Álvaro Sayabera, sin poder evitar la satisfacción de la revolución protagonizada, y culminada con este último título de liga y la visita a Neptuno.

Del trabajo bien hecho seguramente, la que es la siguiente etapa en su carrera: el FC Rostov de la Primera División de Rusia. Uno de los clubes con más solera y más representativos de la Liga Premier rusa. Y el destino de Álvaro Sayabera, quien al cierre de esta edición estaba todavía viviendo sus primeros días en Rostov. Su trayectoria en el Atlético llamó la atención del club y del técnico Valery Karpin, quienes acometieron la operación este verano en un visto y no visto. Del Atlético femenino a una de las ligas masculinas más importantes de Europa. El salto es considerable. Pero los méritos contraídos también.

Por Alberto Piñero | @pineroalberto

Deja un comentario