Algunos mitos sobre el cerebro humano

Cerebro
Las personas que estudian el cerebro han realizado grandes avances sobre el conocimiento de este órgano en el último siglo, pero aún quedan muchos misterios por resolver. Sin embargo, hay algunos mitos muy calados en la sociedad sobre cómo funciona el cerebro. Desmontemos algunos de ellos:
  1. Solamente usamos el 10% del cerebro.

Falso: ésta es una leyenda propiciada por el cine estadounidense. Lo cierto es que no usamos el 100% del cerebro a la vez, pero a lo largo de todo el día sí que usamos todas las regiones cerebrales.

  1. El alcohol mata neuronas.

Falso: aunque un consumo de alcohol exhaustivo pueda provocar a largo plazo daño cerebral, la realidad es un poco más compleja. Las neuronas están formadas por varias estructuras, y lo que hoy sí se sabe es que el consumo de alcohol provoca daño en algunas de esas estructuras de las neuronas. La estructura dañada son las dendritas, unas prolongaciones que favorecen la comunicación entre las distintas neuronas.

  1. Tipo de personas según el hemisferio cerebral dominante.

Falso: tras muchos estudios sobre la dominancia de los hemisferios cerebrales, no se ha encontrado que las personas más creativas usen más o únicamente el hemisferio cerebral derecho y las personas más analíticas el izquierdo. Si bien es cierto que, según la función cerebral, hay diferente activación izquierda o derecha, todas las personas sanas usan ambos hemisferios por igual.

  1. Solo tenemos cinco sentidos.

Falso: tradicionalmente se ha enseñado en los colegios que los humanos tenemos cinco sentidos. Esta afirmación se aleja un poco de la realidad, ya que hay estudios que demuestran que hay sentidos que son una amalgama de otros, como por ejemplo el tacto. Éste estaría formado por la percepción de presión, calor o frío y dolor. Todas estas percepciones tienen vías de activación independientes en el cuerpo humano, lo cual es suficiente para considerarse sentido.

  1. “Hay veces en las que hay que escuchar más al corazón que al cerebro”.

Falso: ésta es una de las creencias más antiguas y arraigadas en las distintas sociedades modernas. Ya en la antigua Grecia existía la convicción de que las emociones venían del corazón. Pero donde realmente residen las emociones es en el cerebro. Es cierto que cuando experimentas una emoción el ritmo cardiaco cambia, así como la respiración y la anchura de los vasos sanguíneos. Pese a ello, estos cambios que se producen en el organismo son consecuencia de una liberación de señales químicas que lanza el cerebro como resultado de la activación emocional. Aunque la emoción se sienta en todo el cuerpo, nace en el cerebro.

Con respecto al significado de la frase también hay un error que recalcar. La ciencia ha demostrado en diversos estudios con resonancia magnética funcional que ninguna toma de decisiones es puramente emocional o racional. Siempre se encuentran ambas condiciones activadas cuando se trata de tomar una decisión de manera consciente.

  1. Los juegos de “brain training” mejoran tu inteligencia.

Falso: varios estudios han visto que practicar con estos juegos no tiene efecto alguno sobre la inteligencia. Lo que sí se ha observado es que la práctica repetida en este tipo de juegos mejora el rendimiento en el mismo, pero esa mejora no es extrapolable a otras circunstancias donde se requieren las mismas funciones cerebrales.

  1. Despertar de un coma es como despertarte de la siesta.

Falso: de nuevo las películas norteamericanas tienen algo que ver sobre este mito. En ellas aparecen personas que salen de un coma como si de una siesta se tratara. La realidad es un poco más dura para aquellos que tienen que vivir esta trágica experiencia. Normalmente suelen salir del coma sin tonalidad muscular como para realizar movimientos, con serias dificultades para producir o comprender el lenguaje y con problemas de memoria. Con una adecuada rehabilitación estos síntomas pueden llegar a mejorar.

  1. El colesterol no es bueno para el cerebro.

Falso: el colesterol es un tipo de grasa que se considera mala para el organismo y la salud. Esto es cierto cuando se encuentra en altos niveles, pudiendo afectar negativamente al corazón aumentando el riesgo de infarto. Lo que poca gente sabe es que el cerebro es capaz de producir su propio colesterol a partir de sustancias más simples. Aproximadamente el 25% del colesterol que se encuentra en el organismo reside en el cerebro. Sin éste, las neuronas no son capaces de sobrevivir.

  1. El cerebro está compuesto únicamente por neuronas.

Falso: aunque la neurona es la célula más famosa del cerebro, hay otros tipos de células en él. De hecho, las neuroglías son otro tipo de células, y son mucho más numerosas que las neuronas. Tienen funciones muy variadas: entre ellas podemos encontrar la limpieza de desechos, sustento de nutrientes o protección ante agentes externos. Recientemente se ha descubierto que también participan en la regulación de la comunicación entre neuronas.

  1. El cerebro es el único órgano capaz de estudiarse a sí mismo.

Verdadero: he querido acabar con una afirmación verdadera que demuestra lo realmente fascinante que puede llegar a ser uno de los órganos más complejos que ha creado la evolución.

EDUARDO PALOMINOS – @divulganeuro

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