José Antonio García, poeta y vecino

‘La poesía me ha cautivado, y no puedo pasar sin ella’

ROBERTO BLANCO TOMÁS

Como podemos comprobar número a número, Villaverde es un distrito lleno de creatividad. Así, no es difícil encontrar por aquí vecinos que expresan sus inquietudes a través de distintas disciplinas artísticas, y que lo hacen con destreza además. Este mes traemos a estas páginas otro buen ejemplo de ello: José Antonio García, un obrero del metal aficionado a la poesía, que escribe versos “como un lugar donde encontrar refugio y desde donde denunciar tanta injusticia”, y firma sus trabajos como “Josef Antoni”.

Acabas de publicar ‘Versos de fogueo’, un libro de poesía… ¿Qué van a encontrar en él los lectores?
Versos de fogueo es un libro de poesía escrito en verso libre, un canto poético con una voz directa y sin muchos adornos. Un drama que recoge tanto las voces de las víctimas como las de los “héroes anónimos”, como los llamo en mi libro. Aquellos activistas que, sin ánimo de lucro, día a día y a pie de calle, a pesar de las derrotas, practican la solidaridad con sus vecinos. Personas cuyos nombres no figurarán en los libros de historia, pero que escribirán con sus actos lo mejor de sus páginas.

¿Qué fue lo que te atrajo de la poesía? 
Con dieciocho años comencé a escribir una novela, pero a la mitad me quedé en blanco y no la terminé. Esta frustración, unida a los avatares de la vida, me hizo desistir de seguir escribiendo. Fue mucho después, ya casi con treinta años, cuando comprendí que había cometido el error de elegir un objetivo demasiado alto en mis comienzos, y decidí retomar la práctica de la escritura con más calma. Decidí escribir poemas por una cuestión práctica: su brevedad. Es verdad que después la poesía me ha cautivado de tal forma que no puedo pasar sin ella: nos hemos prometido amor eterno.

Leyéndote hemos podido comprobar que la cuestión social tiene un peso importante en tus creaciones… 
Si, “poesía de la conciencia”, como la llaman ahora. Yo creo que en nuestros escritos salen a relucir nuestras inquietudes, vivencias, obsesiones y sueños, influenciados por el entorno que nos rodea. A mí el tema social me ha tocado desde muy joven, pero es verdad que he comenzado a militar desde que estalló el 15M. Lo he hecho en la Asamblea 15M de Villaverde y en movimientos afines como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

Si mi libro anterior, En voz alta, autogestionado en el 2013, ya era un libro de la llamada “poesía social”, después de ejercer como activista estos años de crisis y de recortes sociales en la calle, en Versos de fogueo creo que he radicalizado bastante mis versos. Hasta a la hora de publicar, lo he hecho con la Editorial Reflector Libros, que publica libros de poesía combativa con muy poca inversión y lejos de los circuitos comerciales.

También hemos visto ecos del barrio y su ambiente en tus poemas. ¿Cómo influye en ellos Villaverde?
La crisis ha golpeado principalmente a los barrios periféricos del sur, como el nuestro, donde se encuentran las clases más vulnerables. Aquí en Villaverde todos los días ocurren verdaderos dramas: personas que pierden su trabajo y agotan el subsidio de desempleo, que no pueden pagar su vivienda y los desahucian por la fuerza; personas que no pueden calentar sus casas en invierno, que les cuesta horrores pagar la comunidad, la luz, el agua; inmigrantes que trabajan sin contratos ni seguros sociales a precios irrisorios; jóvenes en paro o con condiciones de trabajo precarias que ya no esperan nada del futuro… Solo hay que andar por la calle y observar cómo continuamente hay gente buscando en los cubos de basura.

Vamos, que da para escribir no un libro, sino una enciclopedia; y por supuesto, todas estas situaciones han dejado huella en mis poemas.

Para terminar, ¿quieres enviar algún mensaje a nuestros vecinos?
Que no se conformen con la precariedad de su entorno, que las cosas se pueden cambiar si todos arrimamos el hombro y dejamos de mirar para otro lado ante las desgracias ajenas. Y que es necesario que también ellos disparen, de vez en cuando, aunque sea “versos de fogueo”.

Y que si me quieren escuchar, ya que la poesía tiene un ritmo que a viva voz gana mucho, presentaré mi libro el sábado 6 de mayo, a las 18:00, en el Ateneo Libertario, (paseo Alberto Palacios, 2, en Villaverde Alto). Y el domingo 28 de mayo, a las 13:00, en el local de La Trueca (calle Leonor Góngora, 36, en Villaverde Bajo).

‘Las cosas se pueden cambiar si todos arrimamos el hombro’

El día que los antidisturbios
derribaron la puerta
no volvió a sonreír.

Cómo quieres que escriba un poema de amor
si el día que los antidisturbios derribaron la puerta
mi padre optó por el suicidio voluntario
y mi madre no volvió a sonreír.

Cómo quieres que escriba un poema de amor
si el día que los antidisturbios derribaron la puerta
el frío invierno penetró en la piel de mi madre
y quedé huérfano antes de tiempo.

Cómo quieres que escriba un poema de amor
si el día que los antidisturbios derribaron la puerta
acabé en manos de los servicios sociales
y abandoné mi niñez.

Cómo quieres que escriba un poema de amor
si el día que los antidisturbios derribaron la puerta
me condenaron para siempre
a vivir con rencor.

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